miércoles, 28 de diciembre de 2016

EL FUTURO DEL AGUA EN ESPAÑA.

Pasan los días, pasan los meses y el almacén hídrico de nuestros embalses no deja de mermar…. La cantidad de agua almacenada en nuestros embalses hasta la fecha se encuentra ahora mismo al 51% siendo menor que el sus años precedentes y está 5 puntos por debajo de lo que es la media de los últimos 10 años, cuyo dato se sitúa en el 56%.


En nuestro país, entorno al 70% del agua dulce se destina a usos agrarios y, además, la agroganadería causa importantes daños a los recursos hídricos debido principalmente al mala gestión de los residuos orgánicos del ganado (purines) que son vertidos en arroyos y que contaminan ríos. A esta presión contaminante se suman también las ciudades y núcleos urbanos.


La escasez de agua es uno más de los problemas a los que tendremos que hacer frente en un futuro no muy lejano, es un indicio más de que nuestro Clima Mediterráneo está cambiando junto con el Clima Global. Vivimos en un país seco  y con precipitaciones escasas a lo largo del año, no tendremos más opción que ajustar nuestro consumo de agua, ya sea doméstico, agrícola, empresarial. Se convertirá en el nuevo “oro líquido” del futuro.



El ahorro del agua y una gestión eficiente de la misma será nuestro reto en un futuro muy próximo. Y el problema no es la disponibilidad del agua, ya que nuestro país cuenta con una extensa red con más de 1.300 embalses que recogen el agua, sino su mala gestión. Contaminación de los ríos es uno de los grandes problemas de la disponibilidad de agua dulce. Las aguas negras de las ciudades contaminan los ríos, arroyos y aguas subterráneas y son un gran problema ambiental. Es decir, contaminamos aguas potables aptas para el consumo humano y agricultura, debida a la ausencia o deficiente depuración de estas agua residuales. Trabajar en desarrollar ingeniería, tecnología y biotecnología  es el único camino para tener “agua para todos” todo el año para que su uso sea sostenible.

Esperemos comenzar el 2017 con “katiuskas” y chubasquero.

Y ya sólo me queda decir: “ Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva, los pajaritos cantan…..”

©Emilio J. Orovengua

1 comentario:

Anónimo dijo...

Todas estas inquietudes de sus padres al final acabarán como casi siempre…la tortuguita, que se llama Armando porque en su coraza se vislumbra una forma estrellada, la alimenta Olivares, la limpia mamá y la cuida mamá. Y papá, harto de vivir esta situación tan triste, un día decide meterla en un bote y de camino a su trabajo, suelta a Cervantes en un arroyuello que desemboca en una pequeña laguna, porque le da pena deshacerse de ella de una forma más violenta o cruel, ya que al fin y al cabo “es la tortuguita de su hijo”.